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"El loco de la ruta": una justicia pendiente y un enigma sin resolver

  • Foto del escritor: Tinta Joven Argentina al descubierto
    Tinta Joven Argentina al descubierto
  • 25 oct 2024
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 8 nov 2025

Entre 1996 y 1999 en Mar del Plata, se empezó a hablar del “loco de la ruta”, un supuesto asesino de prostitutas que nunca fue detenido. Unas 14 mujeres fueron asesinadas cerca de la ciudad y sus crímenes siguen sin resolverse.


Redacción: Sofía Morenghi, Catalina Reyes, Juana Rosenthal, Paula Wattson

Edición: Lic. Verónica Riedel


En 1996 apareció bajo un puente al costado de la ruta 226, a 20 kilómetros de Mar del Plata, el cuerpo desnudo de Adriana Jaqueline Fernández, una uruguaya de 27 años que había llegado al país como artesana, y estaba viviendo en la ciudad. Fue encontrada por un camionero que dio aviso a la policía. 


En noviembre del mismo año fue descubierto el cadáver de María Esther Amaro con cortes en su espalda que formaban la palabra “Puta”. Los ataques continuaron en enero del año siguiente, cuando encontraron en la ruta provincial N°88 entre Mar del Plata y Necochea, las extremidades pertenecientes a Viviana Espíndola.


Meses después se halló el cuerpo descuartizado de Mariela Giménez, cuyos restos fueron encontrados en la ruta 88 a pocos kilómetros del anterior. De María Carmen Leguizamón no se encontró nada más que sus muslos, que fueron hallados el 20 de octubre de 1998 en la avenida Fortunato de la Plaza, ex 39, de Mar del Plata. Todas las víctimas tenían en común que contaban con antecedentes en la prostitución.


Una prostituta sobrevivió al presunto “Loco de la ruta”, logrando escapar de una camioneta Ford F 100, a pesar de que el atacante quiso inmovilizarla con una picana que se usaba para el ganado. La mujer declaró, pero la policía no la tomó en cuenta porque era prostituta. Son varias las mujeres que desaparecieron por esos años y nunca se supo de ellas. Al igual que con las otras víctimas, eran casi nulas las voces de familiares y amigos pidiendo justicia. 


Conforme fue pasando el tiempo, las autopsias demostraron que no existió un asesino serial, sino que hubo varios homicidas. Y es que, los asesinatos si bien compartían ciertas características, no seguían un patrón, ni poseían el mismo  estilo, como sería de esperarse si se tratase de una misma persona responsable. Sin embargo, no hay una resolución específica del caso.


El entonces juez Pedro Federico Hooft, apuntó y avanzó a una presunta banda de policías que extorsionaba a prostitutas y les pedía dinero a cambio de protección. Según constó en la causa judicial, policías de la comisaría 1° de Mar del Plata, les cobraban 100 pesos (100 dólares si se tiene en cuenta que era época del 1 a 1) por semana a cada una de las víctimas, a modo de protección, para dejarlas ejercer la prostitución. 

Además, la organización formada también por civiles que se dedicaban a explotar a prostitutas exigía entre 500 y 1000 pesos a los propietarios de cada uno de los cabarets que funcionan en la ciudad.


Entre el año 2000 y 2004, varios cuerpos aparecieron en la zona de Camet, cuando parecía que “el loco” ya no atacaba más. Se trató de cinco víctimas, tres de ellas menores de edad. Lo cierto es que errores judiciales graves dejaron los casos sumergidos en la impunidad.


Los años pasaron, las causas fueron prescribiendo y quedaron en el olvido. A pesar de la profunda investigación y las diversas teorías que surgieron acerca del caso, no se logró descubrir al “loco” o “los locos” que estuvieron detrás de los salvajes crímenes.


El misterioso caso que conmovió a la nación: ¿Asesino serial o cortina de humo policial?


La historia que capturó la atención del país por años, en la que se barajaban teorías de un asesino serial suelto, parecía enredarse cada vez más en un mar de titulares sin respuestas concretas. La teoría del "loco de la ruta" cobró fuerza, pero aún sin esclarecer los crímenes, la ayuda francesa y el FBI fueron convocados para resolver el enigma.

La incorporación de Alain Pérez, experimentado agregado de la embajada de Francia en Argentina, a la investigación de diez crímenes y desapariciones de prostitutas en Mar del Plata, generó expectativas optimistas. "No existe el crimen perfecto, solo asesinos difíciles de hallar", advertía el francés al supuesto asesino, comprometiéndose a emplear todos los recursos para su captura.


Pero la trama se volvía aún más compleja: se sospechaba que algunas de las víctimas estaban vinculadas a una extorsión policial que les obligaba a pagar una protección semanal para ejercer la prostitución.

Estas revelaciones pusieron en tela de juicio la existencia misma de un asesino serial. La sombra del "loco de la ruta" parecía apuntar a una estrategia policial para desviar la atención de una corrupta red de recaudación ilegal en prostíbulos locales.


La evidencia circunstancial apoyaba ambas hipótesis, pero la incógnita persistía. Incluso las autopsias sugerían que no todas las muertes fueron obra de un solo autor, o al menos, no con la misma metodología.




En medio del misterio, el reconocido periodista y escritor Carlos Balmaceda dio vida a una novela policial, "La plegaria del vidente", inspirada en estos crímenes reales, pero mezclando realidad y ficción para ofrecer una posible respuesta a lo sucedido. La obra también tuvo su versión en la pantalla grande, atrayendo aún más atención al caso.

Así, el enigma continúa sin resolverse. ¿Hubo un asesino serial o todo fue un subterfugio para ocultar la corrupción policial? A día de hoy, no existe una respuesta definitiva. Pero lo que es indiscutible es que todas esas mujeres existieron, víctimas de una violencia brutal, abandonadas y olvidadas por un sistema que aún busca esclarecer la verdad. 


Este fue un caso que dio mucho de qué hablar, en los medios de comunicación se instaló la idea de un "loco de la ruta", quien sería el responsable de todos los asesinatos. Lo medios fortalecían esta idea de un único asesino.  Incluso, en palabras de Carlos Balmaceda (escritor y periodista del caso), hubo un periodista que fingió hablar con "el loco" en televisión en vivo, "Ya te tenemos, te vamos a agarrar hijo de puta", habría dicho mirando directamente a la cámara. Este tipo de accionar mediático solo se encargaría de instaurar el miedo en los ciudadanos.

 

Los medios ayudaron a crear una ficción del caso, se plantaron muchas teorías que no han podido ser verificadas. Se habló de que al menos en los primeros cinco asesinatos hubo un asesino serial, pero en el resto no.



Se estipuló de que, como se menciona anteriormente, hubo una mafia mixta entre policías, proxenetas y hasta funcionarios judiciales que estaba en el entramado de estos crímenes. De hecho, no todos quedaron impunes. Hubo condenas y detenidos.


Salió una nota que decía: “misteriosa ofrenda floral en el lugar donde fue arrojada una víctima del loco de la ruta”, pero no había nada de misteriosa en ella. Fue un periodista el que mando a un fotógrafo del medio, que se encargaba de sacar las fotos el día después de uno de los asesinatos con un ramo de flores para que tirara el ramo donde antes había aparecido uno de los cuerpos.


Otro mito implantado por los medios fue que hubo un presunto llamado del asesino a una redacción. Se entendía que el "Loco de la Ruta" no dejaba evidencias. En cambio en los demás asesinatos si, y por eso se piensa que distintos asesinatos se adjudicaron al Loco de la Ruta para pasar desapercibidos.


Hubo varios sospechosos. Un funcionario judicial, un matarife, un carnicero y hasta un hombre que mataba prostitutas.


Ninguno fue este asesino


Entre 1987 y 1988, la ciudad de Mar del Plata se vio conmovida por una seguidilla de crímenes sexuales, era Arrastía. Su mujer era dueña de un prostíbulo y él se llevaba a las alternadoras, las violaba y después las mataba. Cumplía un ritual perverso: a cada víctima le dejaba un mordisco en el pezón. Lo cierto es que el loco de la ruta no dejaba evidencias. Arrastía, sí. Era un fetichista. Antes de descubrir que era este hombre el responsable, se había adjudicado también falsamente al Loco de la Ruta.


Explorando lo que quedó en la memoria de aquellos que vivieron de cerca el caso del 'Loco de la Ruta'. Sumérgete en los recuerdos y testimonios que revelan una historia que trasciende el tiempo:

 




 
 
 

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