Natalia Melmann: 24 años de una lucha que no cesa
- Tinta Joven Argentina al descubierto
- 12 nov 2025
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El 4 de febrero de 2001, la desaparición de Natalia Melmann, una joven de 15 años residente en la ciudad de Miramar, cambió drásticamente el curso de la sociedad costera y la imagen de las fuerzas de seguridad.
*Por Lucía Flores y Franco Riccillo
Edición Lic. María Verónica Riedel

Su desaparición desencadenó una serie de eventos que revelaron la profunda ineficiencia y corrupción en el sistema policial y judicial de la localidad; a pesar de las reiteradas denuncias de su familia y amigos, las autoridades inicialmente trataron el caso como una "fuga de hogar", ignorando las señales de alerta y las pruebas que indicaban que Natalia había sido víctima de un delito grave.
Tres días después, el cuerpo de Natalia fue encontrado en el Vivero Dunícola, un área boscosa cercana a la ciudad. La investigación posterior reveló que la joven había sido víctima de un brutal ataque sexual y asesinato. El caso de Natalia Melmann se convirtió en un símbolo de la violencia institucional y la impunidad que enfrentan muchas familias en situaciones similares.
“Recuerdo que esa semana había mucho movimiento en Miramar. Natalia había desaparecido y la ciudad entera se paralizó. Era como si el tiempo se hubiera detenido. Las mamás no dejaban salir a las chicas solas, los padres iban a buscarlas a la puerta de los boliches. Nunca se había vivido algo así acá", contó Sofía Facio, vecina de la familia de Natalia.
“En lo personal, ese caso me marcó para siempre. Me cambió la forma de ver la vida, de moverme por la ciudad. Y creo que a muchas mujeres de mi generación también. Hasta el día de hoy, cuando paso por la plaza donde hacían las marchas, me acuerdo de ella. Natalia no se olvida. Acá en Miramar no se la olvida”, lamentó Sofía.
El viento del Atlántico atraviesa las calles de Miramar cada febrero con un peso especial. En la esquina de la plaza principal, una bandera violeta recuerda el nombre de Natalia Melmann, la adolescente de 15 años asesinada. Veinticuatro años después, el caso sigue siendo una herida abierta y un símbolo de lucha contra la impunidad.
El crimen ocurrió el 4 de febrero de 2001. Natalia salió de su casa para ir a una discoteca muy conocida de la ciudad, pero nunca volvió. Tres días después, su cuerpo fue hallado en el Vivero Dunícola, con signos de abuso sexual, tortura y estrangulamiento. La investigación comprobó que había sido secuestrada y asesinada por miembros de la Policía Bonaerense.
El juicio de 2002 condenó a Ricardo Anselmini, Oscar Echenique y Ricardo Suárez, todos policías, a prisión perpetua. Sin embargo, los peritajes genéticos posteriores revelaron un ADN adicional que correspondía a otro efectivo, Ricardo Panadero. En 2018 fue absuelto, pero tras una apelación, en 2023 fue condenado a prisión perpetua como cuarto responsable del crimen.
“Esperamos 22 años para que la Justicia reconociera lo que siempre supimos”, dijo Gustavo Melmann tras la sentencia. Su voz sigue encabezando cada marcha anual en la ciudad, acompañado por vecinos, colectivos feministas y agrupaciones de derechos humanos.
El expediente tuvo un quinto sospechoso, Omar Núñez, un civil vinculado a los condenados, quien fue sobreseído en 2004. La familia aún reclama que esa línea vuelva a investigarse.
Según el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, hasta el 31 de agosto de 2025 se registraron 178 femicidios en Argentina, 14 de los femicidas registrados eran miembros de fuerzas de seguridad. Las cifras renuevan la vigencia del caso Melmann y su denuncia sobre la violencia institucional como forma de violencia de género.
Enrique Marcelo Honores fue intendente del Partido de General Alvarado por la Unión Cívica Radical en cuatro ocasiones. El primer período como intendente fue desde 1983 a 1987, siendo reelecto por cuatro años más. En 1991 fue elegido diputado provincial por la Quinta Sección Electoral. En 1995 fue elegido intendente nuevamente, y en 1999 fue reelegido. En 2005 fue elegido senador provincial. En febrero de 2015 habiéndose vencido el mandato del Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires asumió interinamente dicha posición atento su cargo de Secretario General de la Defensoría. En 2023 presentó su precandidatura para Intendente del Partido de General Alvarado. En las primarias, superó a Joaquín Sánchez Charró con lo cual fue el candidato para jefe comunal por Juntos por el Cambio para las elecciones de General Alvarado de 2023, en las cuales fue derrotado por Sebastián Ianantuony de Unión por la Patria.
¿Qué rol tuvo usted como intendente durante ese momento tan crítico?
Desde el primer momento, nuestra prioridad fue acompañar a la familia Melmann y garantizar que la justicia actuara con total transparencia. Me puse en contacto con las autoridades provinciales y nacionales para pedir el apartamiento inmediato de los efectivos sospechados y colaborar en todo lo que estuviera a nuestro alcance. También apoyamos a la comunidad en su legítimo reclamo de justicia.
A la distancia, ¿cree que se hizo justicia?
Se dio un paso importante con las condenas, sí. Pero la justicia plena no es solo judicial. Es también social, institucional y simbólica. El nombre de Natalia quedó grabado en la memoria de Miramar y del país entero. Hoy, a más de dos décadas, su historia sigue siendo un llamado a no olvidar, y a construir una sociedad más justa, donde nunca más pueda repetirse algo así.

Miramar recuerda a Natalia no solo en murales, sino en la memoria colectiva de sus habitantes. Cada 4 de febrero, su padre encabeza la marcha principal. En los carteles se lee una misma frase: “Por Naty y por todas, ni una menos”.




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