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Solange Grabenheimer: Lucila Frend fue condenada por los medios, pero es inocente para la justicia

  • Foto del escritor: Tinta Joven Argentina al descubierto
    Tinta Joven Argentina al descubierto
  • 25 oct 2024
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 5 nov 2024

Dos amigas, dos víctimas y un asesinato. ¿Lucila Frend es culpable?¿La Justicia argentina y la opinión pública piensan lo mismo?


Redacción: Julia Chacón Román, Martina de Alvear, Sofía Rubiar y Bahiana Fiorentino

Edición: Lic. Verónica Riedel  


A 17 años del fallecimiento de Solange Grabenheimer, la causa prescribió en 2022 y su amiga Lucila Frend, principal sospechosa del caso, fue absuelta de culpabilidad. Pero desde 2007, año en el que sucedió el asesinato hasta 2022, año en el que la causa prescribió, Lucila ¿ha vivido un infierno o fue un crimen perfecto?. El rol de los medios de comunicación fue crucial, ya que sin pruebas científicas y con hipótesis vagas se ha hecho responsable a la única acusada.

Si este caso tuviese lugar en 2024 ¿la repercusión y el alcance de este hubiese sido mayor? ¿La realidad de Lucila se hubiese agravado por las redes sociales? El beneficio de la duda la salvó y la negligencia de los equipos investigativos y judiciales también.  


En 2007 Solange y Lucila vivían juntas en un departamento en Vicente López, Buenos Aires. El 9 de enero Solange le envió un mensaje a su novio avisando que había llegado a su hogar luego de terminar de trabajar, pero el 10 de enero la encontraron muerta en el mismo lugar donde convivía con su amiga. La causa y el o los culpables son aún desconocidos.


En una entrevista exclusiva para Tinta Joven: Argentina al descubierto el periodista Rolando Barbano, especialista en policiales, profundizó sobre la historia y el proceso judicial del asesinato de Solange.


Primero explicó la "relación cercana de amistad" entre ambas chicas y sus rutinas. Lucila trabajaba en un laboratorio medicinal desde las 8 y Solange en el negocio de su papá desde las 10.30. La prima de Solange era amiga en común de ambas y ese mismo día, Lucila, Solange y su novio Santiago habían pactado encontrarse para festejar su cumpleaños. 


Hasta pasadas las 23, Solange no había llegado y, preocupados, decidieron ir todos juntos a buscarla, ya que Lucila "no quería ir sola a su departamento". Al llegar, Lucila decidió quedarse afuera porque "tenía un mal presentimiento", por lo que Santiago y la prima fueron los primeros en ver el cuerpo sin vida. 


El forense estableció que fue asfixiada y sofocada con las manos; una vez desvanecida fue atacada con un cuchillo, se podían evidenciar tres cortes mortales y varios extras, los cuales indican "maldad y enojo del asesino hacia la víctima", dijo Barbano y lo expuso como evidencia de "un crimen pasional". El asesino movió el cuerpo, lo arrojó al centro de la habitación y probablemente lo volvió a correr porque había manchas de sangre en varios sectores del cuarto. Las puertas no estaban violentadas y la puerta ventana del balcón estaba entreabierta, ya que no cerraba bien. 


Esa madrugada había llovido y en el interior del departamento no se encontraban huellas húmedas. Es decir que nadie ingresó del exterior. Esto colabora a descartar la hipótesis de un robo, sumado a que los elementos de valor seguían allí. El reloj Cartier que llevaba Solange y la plata de la mesa de luz se encontraban en su lugar. Con estos sucesos, el fiscal Alejandro Guevara empezó a sospechar que el culpable no había sido un extraño.


El caso no fue llevado a cabo profesionalmente, ya que el forense no poseía los materiales adecuados para enfrentar la situación. Una de las fallas era la falta del termómetro para determinar el horario de fallecimiento. Otro error fue la contaminación de la muestra del humor vítreo de la retina, esto dió origen al mito que se encontraba muerta hace 3 días. Debido a tanta negligencia nunca se logró establecer el horario real de su fallecimiento. 


A su vez, el ADN encontrado en las sábanas sólo fue comparado con el de Lucila Frend. En la reconstrucción de los hechos sólo la llamaron a ella y a Santiago para declarar como testigos. En las declaraciones, el novio de Solange fue el que se dio cuenta que la alarma estaba sonando, es decir que ella nunca se despertó para ir a trabajar. Lo que indica que había sido asesinada durante la noche o la madrugada, mientras dormía. La primera resolución del forense indicó que había sido sorprendida en la cama, totalmente indefensa. 


El periodista relató que la prima y el novio de Solange coincidieron en sus declaraciones en que Lucila nunca subió a ver el cuerpo hasta que llegó la policía, quienes modificaron la posición original del mismo para examinarlo.En la reconstrucción de los hechos, esta declaración fue un factor clave ya que Lucila relató cómo se encontraba la escena del crimen original sin haberla visto.


Otras declaraciones que fueron tenidas en cuenta fueron las de amigas en común donde se estableció que podía existir "un posible rencor por parte de Lucila hacia Solange", ya que el ex novio de la acusada había querido estar con su amiga. También se instaló la hipótesis de que Lucila era bisexual y tenía "intenciones" con Solange. Esta última fue apoyada por la madre de la difunta, la cual comenzó a sospechar de Lucila luego de encontrarse pruebas confusas, como por ejemplo que el fiscal descubrió que horas después del asesinato, Lucila entró en el mail de Solange, usando su contraseña, según ella, para saber si tenia alguna amenaza así encontrar posibles pistas. Asimismo, el hermano de Solange declaró que "ella no quería seguir viviendo con Lucila". No habían tenido ningún conflicto pero deseaba mudarse para vivir sola. 


A raíz de los resultados de la primera autopsia, la cual indicó que el crimen ocurrió entre la 1 y las 7, todo hacía creer que la culpable era Lucila. Es por eso que el fiscal le pidió que lo acompañe a la escena del crimen para recrear los hechos. En esta pericia Lucila contó que su último contacto con Solange había sido la noche anterior cuando la escuchó entrar al departamento. Por la mañana cuando se fue a trabajar no entró a la habitación de su amiga porque imaginó que estaba durmiendo. La justicia constató que ese día Lucila se encontraba en el trabajo a las 8:39.


En su momento se le pidió a Lucila que recrease el desarrollo del asesinato, únicamente a ella la obligaron a actuar como la asesina. Aquí es donde dijo que recordó a Solange tirada en el piso, lo cual es ilógico porque en declaraciones previas, se estableció que ella nunca había subido a ver el cuerpo. Ella sostuvo que subió en un momento donde nadie la vio.

 

Las marcas en el cuerpo de Solange son las de una persona zurda, como lo es Lucila. Por lo que se recreó la escena  pidiéndole que imitase la estrangulación con un cable de computadora y la forma en que la apuñalaron.


La pericia fue grabada por el fiscal y fue presentada ante el juez Orlando Díaz. Según el fiscal, Lucila es la culpable y pidió que fuese detenida. El juez no aprobó la detención ya que no consideró motivos suficientes para hacerlo, pero sí ordenó su imputación. 


Un momento crucial de la investigación fue la anulación de la reconstrucción de los hechos, debido a que va en contra de la Constitución, porque Lucila fue obligada a realizar "estos actos cuando aún era testigo, haciéndola declarar en contra de sí misma, sin su abogado presente y sin haberla imputado". Como esto no es posible en el desarrollo de un caso, las pruebas presentadas no fueron tomadas como válidas. El juez pidió al fiscal que continúe investigando. 


Para poder defenderse de todas estas acusaciones, Lucila contrató rápidamente abogados prestigiosos, quienes pidieron una nueva autopsia para modificar la principal prueba incriminatoria: el horario de fallecimiento. El resultado del análisis estableció que el crimen fue realizado entre las 7 y las 13. Por ende, Frend sólo estuvo presente media hora en la escena, aproximadamente, lo que favoreció a la principal sospechosa. 


El veredicto del Tribunal Oral de San Isidro declaró a Lucila Frend inocente. Había demasiadas dudas y no hubo pruebas concretas que la colocasen en el lugar del crimen, por lo que tuvo que ser absuelta. La duda jugó a favor de la acusada.

 

En 2011 este juicio planteó todas las dudas vigentes, como también, las hipótesis alternativas presentadas por Frend. Ambos elementos son los que permitieron determinar la inocencia de la sospechosa. Estas fueron varias. Una de ellas fue que Solange se había peleado con la mucama del novio y quizás ella estuvo involucrada. Otra fue la sospecha de que el albañil que estaba interesado en Solange, entró por la ventana y la mató. Y la última de las hipótesis, fue que el dueño del departamento es enfermo psiquiátrico y quizás él tuvo algo que ver en el caso. El fiscal, al igual que la familia de Solange, se rehusó a investigar estas hipótesis porque cree que la culpable fue Lucila y no apoyan otra opción.


El juicio finalizó pero la mamá de Solange apeló e insiste en que "Lucila es la culpable", aunque su apelación fue rechazada. 


Frente a tantas dudas y al mal análisis de los hechos originales, no se pudo determinar la hora ni la mecánica del asesinato. Es por eso que para la Justicia, Lucila es inocente desde el punto de vista legal, del asesinato de su amiga. 


Desde el inicio, la investigación sólo tomó un rumbo, Lucila como la única culpable. El periodista Rolando Barbano planteó que es un caso donde el nombre de la víctima quedó por debajo, como un dato menor, y en su lugar se llevó la atención el nombre de Lucila Frend.


Los medios apoyaron la versión de que Lucila era la culpable ya que era la única sospechosa. Durante mucho tiempo dejó que se creyeran esa hipótesis porque ella no quería exponerse. Su madre comenzó a responder "para balancear" la opinión pública del caso. Ellas sostienen que hubo elementos en la escena del crimen que nunca fueron analizados, como un pelo en el cuerpo de Solange que no era ni de ella ni de la amiga, un encendedor que según la madre de Lucila no podría ser de ella porque no fumaba y un boxer manchado con sangre, el cual nunca fue analizado. 


"La duda siempre juega a favor del acusado", planteó Barbano, por lo que para condenar tiene que haber certezas y ante la duda se absuelve. Lucila y la madre al plantear dudas y otras hipótesis alternativas pudieron defenderse y retroceder los avances de la investigación.


Una abogada marplatense explicó que la prescripción de la acción penal es un fenómeno jurídico que se produce cuando el tiempo señalado por la ley ha transcurrido y esta acción se extingue, lo que significa que no se puede ejecutar la pena y las medidas de seguridad. Esto ocurre luego de 5 años desde el llamado a prestar declaración indagatoria.

 

El caso quedó impune y prescribió por el tiempo transcurrido, "a los 15 años preescribe un asesinato agravado". Aunque apareciera el asesino no habría forma de procesarlo. 

Acorde a Barbano, "gracias a los forenses que ejercieron mal su labor y a abogados que se movieron con rapidez y astucia, Frend logró su inocencia". 


En el transcurso de la investigación, los medios de comunicación fueron cruciales tanto en la difusión de información como en dar a conocer la única postura posible, según estos. Lucila fue "muy juzgada y su juicio fue transmitido por todos los medios, algo no tan común en aquel momento". Los medios se encargaron de hacer foco en la culpabilidad de la amiga en vez de centrarse en la resolución del caso. 




Actualmente, estamos frente a un caso que perdió relevancia en la sociedad. Los resultados de la encuesta realizada reflejan lo mencionado. 


 Para contextualizar, en el 2007 aún no existían las redes sociales y la información junto con el conocimiento de las noticias provenía de los periódicos, la radio y la televisión, por ende su alcance era menor comparado con el actual. La masividad de las redes sociales produce una mayor llegada a cada individuo y de manera más personalizada. Por ende, si el caso de Solange hubiera ocurrido en tiempos actuales hubiera sido más trascendente y conocido.


En 2013, Lucila fue declarada inocente, absuelta por no tener pruebas suficientes. Antes que prescribiera el caso en 2022, ella intentó reabrirlo con nuevas líneas de investigación pero no le fue permitido. En la conciencia de la sociedad la resolución del caso no importó y sólo existió una sospechosa, Lucila Frend. 

 
 
 

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